jueves, 11 de diciembre de 2008

No estaba muerto

Necesitaba algo trascendente para regresar a escribir a este espacio y las circunstancias me lo pusieron casi en frente. En la avenida Mariano Otero en su cruce con la avenida Topacio, en una barda que casi tradicionalmente es usada para anunciar prácticamente de todo, encontré a unas personas pintando algún tipo de anuncio; hasta aquí todo esta normal. Hasta que voltee la mirada a la derecha y encontré parte de su trabajo terminado, el cual dice lo siguiente: “Universitarios: Carlos Briseño Para renovar la Esperanza…” (ver las fotos).

Estoy sorprendido, no sé que estrategia tenga en mente el ex-Rector de la Universidad de Guadalajara, lo que sé es que esta campaña la tenia muy en secreto y que esas pintas su equipo debió de hacerlas mientras se llevaba acabo la Feria Internacional del Libro (FIL) y no hasta ahora. Esta campaña dio su primer aviso desde el desplegado que Briseño publicó en varios diarios locales en contra del Presidente de la FIL, Raúl Padilla. Algunos pensarán que estas son patadas de ahogado, otros pensarán que esta campaña es solo para posicionarse en entre la sociedad para aspirar a algún cargo de elección popular, y otros, como es mi caso, que todavía tiene la esperanza de que el Tribunal de Poder Judicial de la Federación lo restituya en el cargo que en abril del 2007 le otorgo la “comunidad universitaria”.

Más allá de filias políticas estoy convencido que la destitución del Rector y del Vicerrector, que hizo el Consejo General Universitario (CGU) estuvieron fuera de los estatutos de este y por encima de las facultades que la ley le otorga a este órgano colegiado. Todo esto, según ellos, respaldado en una autonomía que mal entienden. De las catorce faltas graves que le imputaron Briseño, a casi dos meses después de su destitución, dudo mucho que se pueda comprobar aunque sea una. Además lo enjuiciaron sin darle la oportunidad de defenderse, si se va a condenar a alguien anteriormente tiene que saber porque, no lo llevas preso y después de siete semanas le dices el porque.

Estas son tres simples razones de porque su destitución esta fuera de la ley, sigo sin entender porque no todos las ven o porque muchos no quieren verlas. Si todavía en este país queremos que las leyes se respeten, este sería un buen momento para que los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación nos dieran un ejemplo de legalidad. Si después de la restitución de Briseño el CGU, como son sus atribuciones, decide cesarlo de sus funciones universitarias, ya tendrá la oportunidad de hacerlo legalmente, mientras tanto no.

No estaba muerto… ¿andaba de parranda o pensando en la estrategía?.

Daniel Ponce Licéaga

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